domingo, 4 de julio de 2010

cap 4: recuerdos

P.V.O ANNE
Agh maldición, por que tenia que aparecer el tonto de Vicente y arruinar todo, ese día y los que siguieron, nunca dejaba solo a Ignacio con Stephi, y eso me hizo preguntarme ¿No serán gays? Cuando le dije a Stephanie ella lo único que hizo fue reírse hasta llorar, enserio me arruino el plan.
¡Tonto! ¡Idiota! ¡Lo odiaba!
Dos semanas habían pasado y aun no me atrevía a decirles a las chicas de mi despedida. No. Pienso que es mejor avisarle en el ultimo momento, asi, será mas fácil y menos doloroso para todos. En especial para nosotras.
Ahora estábamos en clases de Biología y la insoportable profesora dictaba como loca, aunque yo, no le prestaba la mayor atención. Por primera vez en mi vida, no tenia acompañante para el maldito baile y al parecer no era la única, Stephi tampoco. Mike, me había dicho una par de veces que fuera su pareja, pero me negué por que en el fondo no veía a Mike como una conquista, era mas como un hermano gracioso. Solo quedaban cuatro días y la verdad es que no tenía ni el disfraz ni las ganas.

Señorita Williams, podría repetir lo que dije –señalo la profesora y yo levante la cabeza para ver a todos mis compañeros mirándome burlonamente, trague en seco, mierda.
No lo se –dije desinteresada encogiéndome de hombros y mordiendo mi labio nerviosa.
Oh, espéreme a fuera y lleve sus cosas –dijo furiosa y yo resignada le hice caso.

Me senté en el suelo enojada por ser tan descuidada, entonces vi algo que me asombro demasiado, era Cintia corriendo detrás de Vicente que le gritaba algo sumamente enojado, entonces ella exclamaba algo y ¡zaz! Le pegaba una cachetada que me dolió de solo verla, en el fondo mi parte malvada quiso reírse de Vicente, pero me dio otra cosa: Furia, demasiada como para controlarme. Oh yeah, estaba tan enojada que no me di cuenta de lo que hacia, me levante con cuidado y note que las luces del pasillo se prendían y apagaban, pero no le preste atención. Estaba enojada y ya sabia la mejor manera de descargarme. Pero, no alcance, por que mientras caminaba decidida a mejorar esa pelea, exploto un foco justo encima mío, peligrosamente cerca. Grite cuando vi el foco sobre mi, y me cubrí esperando que llegara, pero eso nunca paso, solo sentí un peso muerto sobre mi, abrí los ojos con horror para encontrarme a Ignacio con una sonrisa irónica en su rostro que estaba contraído por una mueca de dolor, el foco estaba sobre el y sus sangre salía a chorros. Grite otra vez y el gimió por el dolor.
¡Que alguien lo ayude! –chille asustada.
Si no... Auch... si no te callas, quedare sordo –dijo sin aire. Vicente, que llego corriendo, quito el foco de encima y no movió a Ignacio para no causar mas problemas, y contusiones.- Ya estaré bien...
¡Ay no, hay que llevarlo con un doctor! –exclame desesperada
No, ayúdame a llevarlo a mi casa, papa lo atenderá –dijo, y yo asentí, con cuidado para no hacerle daño me salí de abajo suyo y me levante intentando ayudar a Vicente aunque no serví de mucho ya que temblaba entera y creo que me iba a desmayar producto del miedo. Me lanzo las llaves y señalo su auto- Ve a prenderlo asi ahorramos tiempo...
S...si –dije corriendo, cuando eche a andar el auto me di cuenta de que la sangre de Ignacio estaba en toda mi ropa y que me había echo un leve corte en la ceja y que tenia un par de heridas poco profundas, frene frente a Vicente que subió al pobre Ignacio sin escuchar sus quejas, se puso el cinturón y acelere al máximo, Ignacio grito una maldición.
¡Fue totalmente estupido, ese foco me caería a mi, imbecil! –exclame llorando.
Oye, cierra la boca y concéntrate en el camino –dijo Vicente mas relajado, yo bufe y apreté mis manos en el volante.
Es mi culpa, no deberia haber ido caminando por ahí –dije nerviosa, doble sin señalar y un conductor que iba detrás mío me grito un par de obscenidades que ignore-
Oye, oye no cierres los ojos, mejor escuchas las tonterías de esa –dijo Vicente, y yo frene, por fin habíamos llegados, jamás me había demorado tan poco en llegar a una casa y eso que esta a quince minutos, solo tardamos cinco
¿se imaginan si me hubieran visto los policías Me llevan presa con el medio muerto y el estupido de Vicente.- Woow, si que manejas rápido. Vamos Ignacio, ya llegamos ¿puedes caminar?
¡Como va a caminar pedazo de idiota, no ves que le cayó un foco encima! –exclame ironicamente con ganas de reírme, pase el brazo de Ignacio por mi hombro y di un paso, chuta que pesaba el pobre-
Miss simpatía –gruño Vicente entre dientes, tomo el otro brazo y conseguimos llevarlo hasta el despacho del padre de Vicente que por suerte estaba ahí. Después de darle un pequeño resumen nos envió fuera con decisión, me sentí tan culpable. Suspire, camine de un lado a otro sin importarme la mirada burlona de Vicente.
¡Ay si se muere será mi culpa! –dije asustada, el puso los ojos en blanco.
No se morirá, tonta. –Dijo cruzándose de brazos y apoyándose en la muralla, yo desvié mi mirada, era guapo el tonto- Lo prometo.
Flash Back
Esta casa era mía hasta que a mi madre le dio la locura y la vendió, la madre de Vicente se intereso de inmediato y la compraron. Yo por mi parte hice un escándalo de primera pero aun asi, nadie me tomo en cuenta, asi que tuve la mejor idea de una niña de 11 años. ¡Me fugue de la casa, nueva, ahora vieja para mí! Apenas Stephanie se quedo dormida, por que compartíamos pieza, me salí por la ventana y corrí hasta aquí, me metí por una ventana y subí al entretecho donde solía esconderme de mamá si estaba enojada, me pasee de un lado a otro lentamente para no despertar a los nuevos dueños, pero él me descubrió, me senté frente a la pequeña ventana mientras las lagrimas caían y caían, yo no quería dejar la casa por dos razones, la primera por mi abuelita que amaba su casa, y la segunda pro que era el único lugar tranquilo de este sector. Casi grite cuando vi una sombra detrás mío ¿Adivinan quien era?
Vete de mi casa antes de que llame a la policía e informe que hay una ladrona en mi casa –dijo un chico asustándome.
Oye, no soy una ladrona, el único ladrón aquí eres tú. Yo vivía aquí antes, asi que el que se debe ir eres TU –dije enojada limpiando mis lagrimas, el me miraba con un brillo en los ojos que me hizo sonrojar.
¿Como te llamas? –pregunto entretenida, al parecer le gustaba que yo le respondiera, me encogí de hombros.
Soy Anne Williams, ¿y tú? –dije cohibida, el se sentó a mi lado.
Soy Vicente Miller –dijo sonriendo- ¿También tienes once? –yo asentí y el continuo- Oh ¿y por que no te quieres ir?
Amo esta casa, y no es justo que mamá arruine mi vida –dije enojada. Lo mire y lo empuje- tu también tienes culpa de esto, si tu mamá no hubiera querido la casa, no la venderían...
No me vuelvas a empujar –dijo ahora enojado, yo sonreí y me levante, el también y lo empuje. Se puso a reír silenciosamente- haremos una promesa ¿si?
Vale –dije interesada en su promesa.
Te dejare venir a casa cuando quieras, pero solo por las noches y sin que te vean mis padres o se enfadaran –dijo con voz neutra, asentí contenta y estire la mano, el levanto una ceja y me empujo contra su cuerpo antes de besarme. Sip, mi primer beso.- eso es para cerrar la promesa.

Fin Flash Back
Oh. Oh. Creo que el también se acordó de eso, por que puso cara de desconcierto y miro al suelo, jamás lo había visto cohibido asi que quise jugar un rato.
Si, como si cumplieras las promesas –dije sin darme cuenta de que yo estaba sonrojada. El abrió la boca y después negó.
No se de que hablas –dijo haciéndose el tonto, mis manos estaban sudando y de repente el espacio se hizo muy pequeño para los dos, si no salía de ahí, cometería una locura...
Si, claro –dije aclarando mi garganta- De todos modos, me quedare hasta que Ignacio se mejore es lo mínimo que puedo hacer por él. Nadie suele salvarme de un accidente tan grave.
Oh vamos, nadie te salvaría de todos modos –dijo venenosamente, eso me dolió. Sip, por que aunque el me molestara ya me había acostumbrado a sus comentarios pero jamás eran dolorosos o haciendo mal. Cerré los ojos, quizás este chico si me importa mas de lo que me estaba imaginando. También se que dolía por que en gran parte tenia razón, nadie me soportaba por mi forma de ser y...- Lo siento yo no quise...
Si quisiste, pero olvídalo –dije secando las lagrimas traicioneras que lo hicieron darse cuenta de lo que había dicho, tome mi celular y me quede quieta, ¿a quien llamaría? Stephi de seguro ya estaba cansada conmigo, pero era lo único que me quedaba, asi que marque su número- Hola... shh, escucha, Peter ira por ti, yo... uhm... llegare tarde, supongo.
¿Que...? ¿Otra vez estas faltando a clases? –dijo Stephi, si supieras, ash amiga.
No... Digo, técnicamente si falte a clases. No importa, después te explico, avisa que no me quedare en casa, voy a donde Cory. –antes de que pudiera contestarme colgué. Eche mi celular a la mochila y sin mirar a Vicente dije:- estaré en el pateo, si Ignacio necesita algo, llámame.
¡Espera, yo en verdad no...! –Dijo caminando detrás de mí- Anne, escúchame. Las cague pero... Yo... Lo siento.
Púdrete –dije dolida, quería llorar ¿saben? Llorar por que me acabo de dar cuenta de que yo amaba a Vicente. Si, lo amaba y dolía.
P.V.O STEPHANIE
¡Me colgó! –exclame mirando el celular sorprendida, Anne jamás le colgaba a alguien, al menos no a MI-
Woow –dijo Alice sonando ahogada- ¿Supiste si es verdad que le paso algo?
No se, solo colgó y ya. No me dijo nada –dije desesperada, Alice supo que Anne tuvo algún tipo de accidente, solo que nadie sabia nada más sobre el tema. Eso me hizo preguntarme ¿como sabían que Anne tuvo un accidente? Iba a preguntar cuando se me acerco la profesora de Biología con la cara crispada-
Señorita Roux, me acaba de llamar el señor Miller para avisarme que Anne Williams acaba de salvar a Ignacio Anderson de una muerte segura –dijo con severidad. ¿Que Anne hizo que? ¡Ignacio se moría!- ¿Me podría explicar en que locura se metió ahora Anne?
¡Oh créame que esta vez ni yo lo se! –exclame nerviosa, corrí al auto de Anne pero estaba cerrado y no tenia las llaves, genial, patee una de las llantas y marque el numero de mi amiga, pero no contestaba...- Anne, ¿que diablos paso?
Ouh, ¿ya lo sabes? Bueno, esto... Casi muero Stephi, por suerte se metió Ignacio al medio y me salvo de ser aplastada, tengo solo heridas superficiales, todo bien. Ignacio... Ignacio, esta bien, el señor Miller lo cuidara bien –dijo rápido, después suspiro- Stephi, necesito que vengas a acompañarme.
¡Claro que voy! –Exclame enojada- tu auto esta cerrado con llave y ni siquiera se donde estas.
En casa de Vicente, y pídele a Mike que abra mi auto, el puede hacerlo –dijo nerviosa- solo llega pronto, por favor, no quiero estar sola.
Okay, ya voy. Ya voy –dije antes de colgar. Corrí con Mike que estaba conversando en susurros con Claudio ignorando eso, lo agarre del brazo y lo mire con suplica- Debes ayudarme a abrir el auto de Anne si no estoy con ella en media hora, estoy frita en manos de ella. ¿Me ayudas?
¡Hey, todo por mi Anne! –Sip, “por mi Anne” o el chico tenia complejo de posesivo compulsivo o esta idiotamente enamorado, cuando se paro frente al auto de Annie y empujo la puerta con su cuerpo me dieron ganas de reírme, pero se abrió asi ¡puuf! Eso fue increíble ¿como podría tener tanta fuerza?- Es un fallo de fabrica, este modelo es muy fácil.
Si claro –dije irónica, me subí y caí en la cuenta ¿como mierda lo haría andar?- idiota agh
Ya sabia que te tendrías que dar cuenta –dijo el poniendo los ojos en blanco, metió una mano al bolsillo derecho de su chaqueta y busco entre algunas cosas hasta que saco unas relucientes llaves- ahí, de seguro te sirven. ¡Saludos a Anne!
Okay, como sea –dije acelerando al máximo. No se si me preocupaba mas Anne o Ignacio. Tarde 15 minutos en llegar, estacione con cuidado y corrí adentro, toque el timbre y me abrió el señor Miller con una sonrisa amable.
Hola, vengo por Annie –dije avergonzada. El asintió.
Tu amiga esta conversando con Vicente, si quieres puedes pasar a ver a Ignacio –dijo señalando una habitación, asentí rápidamente y corrí a la habitación, omitiendo el hecho de que mi amiga estaba hablando con Vicente. Cerré la puerta detrás de mí y me senté a su lado, uf estaba de una sola pieza al menos, tenia la cabeza entera vendada y estaba profundamente dormido, su piel estaba un poco pálida, pero nada más de que preocuparse, suspire aliviada. Creí que estaría peor.
¡YA CALLATE, NO QUIERO VOLVER A ESCUCHARTE EN MI VIDA! –se escucho un grito enfurecido de Anne, que horror, estaba peleando.
¡JA, NO TE IMPORTO MUCHO CUANDO TE PEDI DISCULPAS, NIÑA MIMADA!-grito ahora Vicente, por los pasos de ambos venían aquí, Ignacio se removió en la cama incomodo pero aun dormido.
¡ERES UN IDIOTA CREIDO Y ESTUPIDO, QUE LO UNICO QUE SABE ES INSULTAR A LOS DEMAS! –Grito Anne justo antes de entrar seguida de cerca por Vicente, ambos estaban muy enojados.
¡¿Alguna vez escuchas lo que dices?! ¡Eres una idiota! –exclamo él, Anne lo miro fastidiada, y me tomo de la mano con brusquedad.- No me quedo ni un minuto mas aquí, todo tu apesta –dijo señalándolo despectivamente- Realmente lo siento por Ignacio, ya le pagare a tu papá por cuidarlo tan bien...
¡Ja ahora te importa solo por que se hizo el héroe! –grito enfurecido Vicente, celos, sip, pero ni uno de los dos se daba cuenta, tontos.
¡Claro que me importa, al menos el si es hombre y me salvo de ser aplastada, seguro tu ni te hubieras acercado a ayudar! –Grito Anne con dolor- claro, es mucho mejor ¿no es cierto? Asi se desasen de mi, nadie mas me salvaría. –entonces note como estaba temblando con los ojos inundados, me soltó con cuidado.- Lo siento Stephi, me voy. ¿Te quedas por mí? Peter te vendrá a buscar, lo siento. –salio corriendo, Vicente tenia los ojos abiertos como platos y salio detrás de ella.
¡ESPERA, SABES QUE YO NO QUISE DECIRLO, ANNE! –gritaba el pobre, si que metió las patas, sea lo que sea que le dijo le dolió mucho, y el orgullo de Anne era irreparable.- ¡Anne es una terca, por mas que me disculpo, me ignora!
Oh, eso. Es su orgullo –dije sonriendo, separe bruscamente la mirada de Ignacio y mire a Vicente con una sonrisa amigable- Annie no sabe perdonar, no serás la excepción.
Agh como la odio –dijo sentándose en el suelo. Después me miro.- vale quizás no la odio tanto...
Lo sabia –dije levantando una ceja y mirándolo con una sonrisa malvada, el mío a otro lado rojo como tomate.
Pero es tan difícil acercarme a ella... –susurro con convicción- El año pasado lo intente, pero nada, y este año la ignoro ¡Y ME ODIA!...
No creas, Annie no odia a nadie –dije negando con una sonrisa- aunque demuestre lo contrario, Anne es un amor solo se esconde en si misma para no dejar ver que es débil.
Woow –dijo Vicente sonriendo, después se levanto- vamos, te voy a ir a dejar, haber si me perdona...
No lo hagas –dije negando con la cabeza- ahora debe estar haciendo un desastre en su pieza y después hará una pataleta, comerá chocolate y vera su película favorita hasta quedarse dormida.
Realmente quiero disculparme –dijo apenado, sonreí y me levante.
Hazme caso, yo te ayudare, pero deja que su rabia se extinga –dije cerrándole un ojo- Ahora, si quieres ganártela juega tus cartas rápido, por que Mike va en buen camino y créeme que Annie hace de todo por no ver sufrir a otras personas aunque eso traiga su propio sufrimiento. –mire a Ignacio con ternura y parpadee confundida, me pareció que cuando llegue el estaba peor- Creí que estaba peor...
Oh no fue nada, Anne exagero –dijo Vicente encogiéndose de hombros, por algo, no le creí, volví a mirar a Ignacio con detenimiento, tenía una graaan venda alrededor de su cabeza y un par de vendas por su pecho, pero nada más. No tenia cortes, ni nada. Lo deje de lado y me prepare para irme-
Oh mierda –dije cayendo en la cuenta de que no teníamos disfraces para mañana.- mierda, mierda, mierda. ¿Sabes si Anne estaba lo suficientemente entusiasmada en ir al baile?
Por lo que he visto, y por lo que ha ignorado los arreglos, creo que odia el baile –dijo Vicente mirándome con el ceño fruncido- ¿por que?
Oh, por que, no tenemos disfraces –dije con los ojos como platos- Y eso quiere decir, adiós baile. Dah.
Claro... Ya se –dijo el sonriendo dulcemente, agarro papel y lápiz y escribió algo rápido- Dale eso después de que este lista o sino se sacara el vestido.
¿El vestido? –dije curiosa, el sonrió y me arrastro afuera.
Te daré un regalo, bueno, no se si puedo dártelo por que no es mío –dijo riéndose. Camino por el pasillo y bajo una pequeña escalera que jamás había visto, me dio la mano para subir y empecé a toser, al parecer este lugar estaba un poco olvidado. Camino con seguridad y abrió un ropero que había empotrado en la pared, adentro habían unos maravillosos vestidos.
¡Ay dios! –exclame haciéndolo reír, tome los vestidos y me di cuenta de que eran perfectos- ¿estas seguro que tu madre no se enfadara?
Claro, ni siquiera son nuestros –dijo encogiéndose de hombros- Es de Anne, asi que, llévatelos. Les quedaran geniales.
¡Eres un genio, de seguro Annie te perdona! –exclame riéndome, mientras tomaba los vestidos con delicadeza, pero jamás imaginamos que, esto lograría enfadarla mas.
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Capitulo nuevo, espero que les guste ;)
Ya se vendra la emocion, besos!

1 comentario:

  1. Hola

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